El punto de encuentro fue el espacio Santa Soho de la capital malagueña, donde los asistentes pudieron comenzar la mañana disfrutando de un café de especialidad y desayuno antes de la salida. Un momento perfecto para poner cara a muchos compañeros de ruta, comentar bicicletas, material y aventuras anteriores, y empezar a respirar el ambiente especial que se generó durante toda la jornada. Al finalizar la ruta, el mismo espacio volvió a convertirse en punto de encuentro para compartir anécdotas, risas y experiencias tras una mañana pasada por agua.
El recorrido inicialmente previsto contemplaba 68 kilómetros y 1.700 metros de desnivel acumulado atravesando pistas y caminos del Parque Natural de los Montes de Málaga. Sin embargo, las condiciones meteorológicas obligaron a adaptar ligeramente la ruta, completándose finalmente alrededor de 60 kilómetros. Porque sí, la lluvia fue protagonista durante buena parte del día… aunque para muchos eso sólo hizo que la aventura tuviese todavía más encanto. (bendita lluvia ?️)